Patronato dio un golpe clave en su lucha por permanecer
Tuvo que trabajar demasiado para vencer 2-0 a un pobre Güemes, que perdió la categoría en Villa Sarmiento. Se viene Tristán Suárez.
11 de octubre de 2026

GM Distribuciones

Tuvo que trabajar demasiado para vencer 2-0 a un pobre Güemes, que perdió la categoría en Villa Sarmiento. Se viene Tristán Suárez.
Para que la tarde termine con alegría, festejos y un puño bien apretado, Patronato tuvo que trabajar -demasiado- la victoria frente a un pobre Güemes, que dejó en claro sus limitaciones y mostró porque descendió y es de los peores elencos de la categoría. Un rival que no buscó jugar nunca, todo lo contrario, vino a intentar sobrevivir desde el minuto cero.
De entrada, por necesidad, responsabilidad y obligación, Patrón marcó las condiciones y jugó todo el primer tiempo en campo del Gaucho, de a ratos dentro de la propia área de su oponente, pero sufrió en demasiado su principal déficit: el gol. Es cierto, podemos atribuirle una parte a la suerte, pero no fue así. La necesidad se hizo carne, la ansiedad copó la palabra y las malas decisiones abundaron. En definitiva, el Rojinegro no pudo quebrar el cero en un partido que pudo golear y florearse, pero quedaron al desnudo algunas falencias.
Por una mala definición, un mal cálculo o porque la pelota le rebotaba a Finochietto, Patronato no convirtió y algunos fantasmas asomaron en algún pasaje. Era un partido de amplia superioridad, pero el arco en cero era una pesadilla. Un karma que pocas veces se volvió murmullo y, de alguna manera, eso terminó "favoreciendo" al conjunto Santo en el complemento.
La postura de Güemes nunca cambió, ni en el complemento. Nunca salió a buscar a Patrón. No podía, no tenía armas ni argumentos. La pelota rebotada, pesaba, era un elenco moralmente descendido. Pero... Patronato parecía no poder con él. Como en su historial. Encima, las ocasiones más claras las erró y feo.
Salega ganó y mano a mano erró, pero en el rebote fue Reynaga que malogró el tanto con el arco a su merced. Minutos después, nuevamente Salega tuvo otra chance cara a cara con el 1 visitante, tampoco pudo. Los fantasmas y murmullos aparecían. Y encima, Rivero no conectó una pelota en un centro que tenía el arco a su merced. Y la historia, cambió.
De pelota parada y casi de carambola, entre rebotes, Hernán Rivero la terminó empujando para desatar el desahogo de todo un Grella, de propios y extraños. El partido se rompió. El 1-0 era más que solo la victoria, era oxígeno, distancia con Chaca, el seguir sosteniendo la localía fuerte y un golpe de KO para su oponente.
Todo estaba controlado. Pese algún intento de Güemes, no pasó sobresaltos el Rojinegro, que encontró en Alejo Miró -que volvió a la cancha y fue la gran noticia del día después de más de un mes de inactividad- el mano a mano, el toque final que se convirtió en asistencia para que Gonzalo Salega se tome revancha y declare el 2-0 final. Festejo, alegría, saltos, desahogo y un puño bien apretado para celebrar.
Patronato ganó un partido clave en su lucha, descendió al Gaucho y marcó una distancia de 4 puntos con Chacarita antes de visitar a un rival distinto como Tristán Suárez. Hubo un importante desgaste, "algo que no me paso nunca, ni como delantero ni como DT", soltó Fuentes en relación a todo lo que erró el equipo, un gran punto a intentar mejorar para las últimas tres fechas que quedan por delante para sostenerse en la categoría y hacer borrón y cuenta nueva.




