Cuatro años del ¡Patronato campeón!
Contra todos los pronósticos y un premio al plantel que perdió la categoría haciendo la mejor temporada en Primera División. El nacimiento de una estrella inmortal.
30 de octubre de 2026

GM Distribuciones

Contra todos los pronósticos y un premio al plantel que perdió la categoría haciendo la mejor temporada en Primera División. El nacimiento de una estrella inmortal.
Siempre está bueno festejar y recordar. Son tiempos complicados, complejos y en los que aquella estrella conseguida en Mendoza se admira y se llora más que nunca. Aquel equipo de Facundo Sava, que contra viento y marea, caminando solo, como en varias oportunidades afirmaron, fueron por su propio logro, su propio premio, pese a no conseguir el objetivo principal de la permanencia. Aquel plantel se que terminó de unir en la adversidad o en la inolvidable noche de Floresta cuando lo robaron contra Barracas Central. Fue en Mendoza, en tierra de campeones, del buen vino y en el cumple del Diego, que Patrón consiguió esa estrella de todos los tiempos.
Patrón se impuso a todos y contra todos y festejó el título inmortal, siendo el único en ser campeón eliminando a Boca y River (o viceversa), el primer campeón entrerriano y el primero en clasificar a la Copa Libertadores. Lo que vino después fue yapa. Aquella noche que terminó siendo fría brilló en la Copa que cambió el formato para la décima edición frente a más de 35 mil cordobes que vieron en aquel gol de Banega, insólito pero que vale un título, como firmó Senosiaín, festejar a todo un pueblo.
"Vivirán soñando lo que nosotros ya vivimos", reza uno de los trapos. Patronato campeón, guste a quien le guste, contra todos los pronósticos. La historia cambió, por la unión de un grupo, de un equipo, que pese a no tener otra camiseta para la final se calzó bien la rojinegra para dejar al club en lo más alto. Un equipo de época, inmortal, como la copa y la estrella. Hoy, tiempo de recordar, de renovar energias para intentar pelear volver algún día a jugar aquella competencia que tan feliz nos hizo y nos provocó sentarnos en la mesa de los campeones.




